Ovidio Cuella Esteban. Zaragoza. 
Institución “Fernando el Católico” (CSIC), Excma. Diputación de Zaragoza, primeros cuatro volúmenes: 2003, 2005, 2006, 2009.


   En la presente ocasión me ocupo de cuatro voluminosos  libros, de un total de muchos más que restan por publicarse; todos ellos enmarcados en el contexto genérico del Bulario de Benedicto XIII.

   El autor, aporta y estudia en los presentes cuatro volúmenes un total de 4480 bulas de Benedicto XIII, de un global de veinticinco mil reunidas, durante una década de su vida (1963-1972), entregada intensamente al Archivo Secreto Vaticano (ASV) como becario del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

   Obligada es pues, la aclaración previa sobre la obra soberbia de OVIDIO CUELLA ESTEBAN; los cuatro tomos aquí reseñados, constituyen las “primeras piedras” (ya por sí impresionantes) de una obra magna. Estos cuatro primeros volúmenes son ya  “fuente histórica”, básica y principal, mayoritariamente inédita, para el conocimiento y entendimiento del Papa Luna y su legado en el tan nefasto período del  Gran Cisma de Occidente. Pero aún la relevancia de lo publicado del Bulario, se ha de consignar que tan sólo representa una quinta parte del legado documental regestado por este investigador de excepción,  y prestigioso historiador de Benedicto XIII, el Papa Luna.

   Los cuatro volúmenes del Bulario Aragonés de Benedicto XIII, hasta ahora publicados, han sido editados por  la Institución “Fernando el Católico” (CSIC) de la Excma Diputación de Zaragoza. Son los correspondientes a:

I La Curia de Aviñón (1394-1403). 
   Incluye en sus 564 páginas (17x24 cm.), la Presentación de la obra por el director de la institución editora, y una interesantísima Introducción del autor, en la cual analiza y valora en profundidad la trascendencia que el Bulario del pontificado de Benedicto XIII (1394-1423) tiene como fuente histórica. Le siguen 1180 bulas. Contiene además los índices onomástico y toponímico y de la temática principal del bulario,  ilustraciones con la reproducción de algunas de las bulas más significativas y el índice general.
Año de la publicación en Zaragoza: 2003.


II La Curia itinerante (140-1411 ). 
   Componen el volumen 700 páginas (17x24 cm.) en las cuales la parte introductoria del autor es una síntesis histórica, sumamente aclaratoria, del período desde que escapa de Aviñón hasta que viene a Peñíscola. Le sigue la parte de documentos que la integran 1320 bulas. Las últimas páginas incorporan ilustraciones con reproducciones de algunas bulas y los índices onomástico y toponímico, e índice general.
Año de publicación en Zaragoza: 2005.

III La Curia de Peñíscola (1412-1423). 
   En sus 496 páginas (17x24 cm.) se encuentra la introducción, esclarecedora del trascendental período en el que Peñíscola ostentaría un protagonismo universal y el Papa Luna, fiel a sus convicciones, protagonizaría una epopeya espiritual sin igual. Le sigue la regesta documental de 950 bulas, se añade  un apéndice documental (Ccámara Apostólica) y acaba la obra con las ilustraciones de 29 bulas reproducidas, más el cuadro al temple del supuesto retrato de Benedicto XIII de Morella, al que siguen los correspondientes índices onomástico y toponímico e índice general.
Año de publicación en Zaragoza: 2006.


IV El papa Luna (1394-1423), promotor de la religiosidad hispana. 
   El volumen lo componen 544 páginas (17x24 cm.), previa la introducción, el autor ha incorporado una sentencia de Benedicto XIII (Libro de las consolaciones de la vida humana): “Espera en Dios e faz buenas obras. Et si buenas obras fecieres a honor de Dios e en ellas perseverares, serás salvo”. Como en los anteriores volúmenes la  introducción del autor es por sí un tratado histórico, riguroso e inédito al que avala, en el presente caso, las 1030 bulas, gran parte de las mismas expedidas desde la sede peñiscolana y no solo aragonesas sino con referencia a toda España.
Año de publicación en Zaragoza: 2009.

   El empeño editorial por el Bulario, tiene ya una nueva efemérides a consignar; la presentación del quinto volumen. Antes de acabar el 2010, se dispondrá de un nuevo título:  La Curia Cesaraugustana en el Bulario del Papa Luna.

   A las bulas de Benedicto XIII  se las ha calificado como, “una fuente increíble de noticias y datos de la época", reflejando, minuciosamente, no sólo la vida real y mentalidad de la época, sino también el proceder, docto y estricto, del personaje en todas las circunstancias de su complejo pontificado. El período pontificio de Aviñón proporcionó un gran fondo de Letras Apostólicas (tanto Letras Comunes como Letras Secretas) reunidas en los denominados registros Aviñoneses. Además varias bulas, generalmente copias duplicadas y escritas en pergamino,  que integran los denominados Registros Vaticanos.  A pesar de las muchas peripecias que la documentación papal de Benedicto XIII hubo de pasar (trasiego desde Peñíscola y posterior abandono en Aviñón), afortunadamente, nos ha llegado casi íntegra hasta nuestros días, encontrándose, principalmente, en los llamados registros Aviñoneses  (Avenionensia) y en los Registros Vaticanos (Vaticana), precedidos por los Registros de las Súplicas (Supplicationum). 
En tan complejos fondos documentales, de escritura gótico-cursiva, se ha movido y continua trabajando Ovidio Cuella, perseverante investigador, con las imprescindibles competencias  para el entendimiento diplomático de los formularios latinos, y con superación de otra gran dificultad: superar, con enorme paciencia, la ordenación temática y cronológica, de los documentos, inexistente al encuadernarse, en su momento, cual “caja de sastre”,


OVIDIO CUELLA ESTEBAN (Valdealgorfa, 1932), el autor de la investigación y responsable científico de la edición, es sacerdote. Después de sus estudios eclesiásticos en Zaragoza (acabados en 1955); se licenció en Historia Eclesiástica por la Universidad Pontificia «Gregoriana» de Roma (1963) y unos años después, obtendría el Doctorado en Historia y Geografía por la Universidad de Barcelona (1977).
La década de becario del CSIC en Roma, representó la colaboración con el primer canónigo español del Vaticano, Pedro Altabella “promotor y pionero de la investigación sobre el Papa Luna en el ASV”, regestando los cien volúmenes de 800 folios que constituyen el Bulario español de Benedicto XIII.. Después en Barcelona continuaría asimismo como becario del CSIC en Barcelona, colaborando con el profesor Emilio Sáez en el Diplomatario del Cardenal Gil de Albornoz.

   Posteriormente, sería profesor en el Instituto « Miguel Servet» (Zaragoza) y a partir de 1989, Director de los Archivos Parroquiales de la diócesis de Zaragoza, desarrollando la otra gran línea de trabajo investigador. De su bibliografía, anterior al Bulario, destaco: Los judíos bilbilitanos en tiempos del Papa Luna, 1983; Aportaciones culturales y artísticas del Papa Luna (1394-1423) a la ciudad de Calatayud , 1984; Archivos parroquiales de la diócesis de Zaragoza: catalogación, 1988-2001; Concilios provinciales cesaraugustanos confirmados por el Papa Luna, 1994.

   El Bulario de Benedicto XIII, sin ambages de ninguna clase, solamente con la parte publicada, constituye un trabajo científico extraordinariamente asombroso, y no solamente por una década de continua indagación archivística en Roma; se añade, una inconmensurable dedicación de óptima especialización paleográfica, latinista e historicista en la trascripción, traducción e interpretación de veinticinco mil bulas pontificias medievales (en latín). Además, Ovidio Cuella ha ofrecido un nuevo rasgo de dedicación y generosidad científicas: para la preparación de la edición, ha vuelto a revisar la cuantiosa documentación en el Archivo Vaticano, con nuevas y sacrificadas estancias en Roma.

   Sin la menor de las dudas, nuestro autor se desvela con el Bulario de Benedicto XIII como uno de los investigadores de Benedicto XIII, el Papa Luna, más destacados de todos los tiempos.

   La Institución editora de los volúmenes reseñados, a la que cabe testimoniar la felicitación por tan eficaz esfuerzo en pro de la recuperación del aragonés universal, se ha manifestado, asimismo, como impulsora, una vez concluida la parte aragonesa, de la edición de todo el bulario de Ovidio Cuella, relacionado fundamentalmente, con los antiguos territorios de la Corona de Aragón. Noble propuesta a la cual no debemos ser extraños; demando a nuestras instituciones, públicas y privadas, tanto locales, provinciales como comunitarias la manifiesta implicación en tan trascendental proyecto en vías de realización.

Juan B. Simó Castillo