vi centenario perpetua memoria

La presente publicación constituye ante todo una muestra de consciente sen-sibilidad con el pasado y con sus principales protagonistas, transcurridos seis siglos del memorable evento histórico que une, desde 1413, a St Andrews con Peñíscola, con el de-nominador común del papa Benedicto XIII.

La Asociación ‘Amics del Papa Luna’ (AAPL), fiel “a una idea del deber” (ex-presión significativa acuñada en este cas-tillo por la Universidad de Zaragoza, 1923) decidió, unánimemente por la asamblea de sus socios, homenajear a la University of St Andrews en justa reciprocidad por sus seis siglos (1413-2013) de reconocimiento y fi-delidad a Benedicto XIII, como papa, y a Pe-ñíscola, como Sede pontificia.

Así también, en nombre de la Asocia-ción, hacemos expresión, de la mayor con-sideración a la distinguida representación que, encabezada por su Principal, Professor Louise Richardson ha tenido la deferencia de acudir a celebrar el VI Centenario funda-cional, evocando en este Castillo, entre sus piedras parlantes, el peculiar momento his-tórico.

La AAPL desea testimoniar a la presti-giosa universidad escocesa, con este opús-culo, y con el otorgamiento de su máximo galardón de reconocimiento como “socio de honor”, la ejemplaridad de coherencia con la historia.

Nuestra propuesta la hicieron suya de manera fehaciente el Ayuntamiento de Peñíscola (Concejalía de Cultura, Patronato de Turismo), Diputación Provincial y la Uni-versitat Jaume I de Castellón (UJI), patroci-nadores de esta edición, específica para la celebración. Asimismo, la AAPL ha contado, como es habitual disponer de tal honor, con la extraordinaria y generosa colaboración de su admirado gran valedor, primer “socio de honor”, y cordial amigo, el Dr. Don Ovidio Cuella Esteban.

Me corresponde, breve y concisa-mente, evocar el trascendental proceso del establecimiento inicial de la University of Saint Andrews, vinculándolo con los muros sillares del castillo de Peñíscola testigos ca-llados, pero que hablan a quienes saben es-cucharlos.

A partir del mes de mayo de 1410, un grupo de maestros, principalmente gra-duados en París, constituyeron una escuela de estudios superiores en la iglesia de Saint Andrews. El 28 de febrero de 1412(*) la comunidad educativa se había consolidado suficientemente para que el obispo de St Andrews, Henry Wardlaw, concediese la Car-ta de Constitución y Privilegios con objeto de que los estudiantes escoceses pudieran ser educados por la Iglesia y evitar sus despla-zamientos a las universidades de Bolonia, París y Oxford, principalmente. Las disposi-ciones del obispo atrajeron a los hombres más doctos de Escocia como profesores. 

 

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